Jornada vigésimo séptima donde se enfrentaban dos equipos que prácticamente ya no se juegan nada pero con el aliciente de quedar lo más arriba posible en la clasificación.
Durante la primera parte el Racing trató de jugarle a un Denia que salió muy atrás con la clara intención de aprovechar alguna contra, pero el partido no tuvo un claro dominador en los primeros minutos del encuentro. Se veía un Racing peleón y con ganas de agradar a su público con continuas llegadas al área rival pero con poco peligro hasta que en los últimos instantes de la primera parte llegaría la una jugada como poco extraña, donde un pase largo dejaba a Pons delante del portero en una clara ocasión de gol y viendo que se adelantaba intentó enviar el balón por arriba pero el portero fuera del área fue rápido y la sacó de cabeza pero el colegiado pitó unas supuestas manos del portero y rápidamente el equipo amarillo se le echó encima y llegaron a convencer de tal forma al árbitro que la situación se convirtió en bote neutral perjudicando al Racing que en todo momento reconoció que el portero había golpeado con la cabeza pero el rechace de esa jugada terminó en gol, cosa que hubiese cambiado el resultado con uno a cero al descanso, pero nada, con empate a cero concluiría la primera parte.
La segunda mitas fue más de lo mismo pero esta vez, el filial del Denia supo aprovechar las dos únicas ocasiones que tuvo y el Racing que lo intentó no tuvo premio. Con el resultado de cero a dos terminaría el partido y ahora a pensar en el siguiente que se jugará contra el filial del Gandía.
Derrota al Campello
Hace 5 días